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LA PARTERÍA TRADICIONAL MÁS ALLÁ DE UN SABER LOCAL

Escrito por Estudiantes de la licenciatura en Comunicación Intercultural en la Universidad Intercultural de Chiapas.. Posted in Reportaje

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Comadres, vecinas, abuelitas, tías y madres de familia son las mujeres que ejercen el trabajo de la partería en el pueblo de Oxchuc, tal es el caso de doña Adelaida Sánchez Gómez quien ha regalado 28 años de su vida en ayudar a las mujeres embarazadas a traer al mundo a un nuevo ser.

Adelaida Sánchez Gómez nació en la comunidad de Tzopilja perteneciente al municipio de Oxchuc, el 23 de marzo de 1959, ayudada a venir al mundo por una partera quien era su abuelita “en esos tiempos no había doctores al menos mi madre no los conocía o no tenía acceso a ellos, la vida era más difícil”, expresó con un suspiro y un toque de melancolía.

Las parteras tradicionales son mujeres que juegan un papel muy importante para la salud de las embarazadas, especialmente las de los pueblos originarios, debido a que es con ellas con quien se sienten en confianza por el ambiente cálido y familiar que ofrecen, además de que ambas comparten el mismo sentimiento de ser madres.

En muchos de los casos las parteras tradicionales adquieren sus conocimientos de generación en generación, por haber atendido el parto de algún familiar o el de ellas mismas “yo soy partera gracias a mi mamá y mi tía. Cuando tenía 20 años mi mamá comenzó a llevarme en los diferentes partos, ella me enseñó a acomodar y a pepenar bebé fue por ella que ahora atiendo los partos”, mencionó María Zepeda Hernández, no obstante se requiere el apoyo y la capacitación constante de parte del sector salud para evitar la muerte materna e infantil que prevalece en los pueblos indígenas del país.

 

La partería tradicional como conocimiento local o tradicional es poco valorizado debido a la influencia del conocimiento científico presente en los centros de atención médica dentro del municipio.

Según datos proporcionados por el Centro de Salud Jurisdicción Sanitaria número II y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) presentes dentro del municipio de Oxchuc “actualmente reconocen y trabajan con 11 parteras, las cuales están certificadas y les brindan capacitaciones cada mes y materiales de curación como son: gasas, tijeras especiales, algodón y alcohol”, expresó Benito Gómez Sántiz, enfermero del Centro de Salud.

FOTO LULU 2 640x426Sin embargo, al entrevistar a una de las parteras mencionó que el apoyo que reciben con relación a los materiales de curación no es suficiente, lo que reciben es muy poco y no les alcanza “es más la pérdida de tiempo” expresó una de ellas. Es por ello que se ven en la necesidad de cobrarle a sus pacientes el servicio, el pago es el mínimo; cobran de 10 a 15 pesos por consulta y de 300 a 500 pesos por parto dependiendo el sexo del bebé, esto debido a la cosmovisión y creencias que tienen porque al cuestionar la diferencia de precios doña Guadalupe Sánchez expresó que se debe a que “el varón cuando crece se supone que es el que va a trabajar y llevar dinero a la casa mientras que las mujercitas se quedan ahí y no generan ningún ingreso económico, pero eso ya no es así actualmente muchas mujeres trabajan”, reiteró.

Doña Fidelina Liévano Gómez, partera de Oxchuc comentó que “al estar viendo o atendiendo el parto si es varón siempre se complican porque se enredan con su cordón umbilical por su miembro y por eso tiene una cuota a pagar”.
Doña Adelaida Sánchez, partera certificada por el centro de salud mencionó que a pesar de que los materiales que recibe no son suficientes son atendidas con amabilidad y rapidez cuando llegan con algún caso de parto complicado o de alto riesgo.

Al principio los doctores no permitían a las parteras que les proporcionaran a sus pacientes plantas medicinales por considerarlos un peligro para él bebé, con el paso del tiempo ellos mismos se dieron cuenta que es de gran utilidad como en el caso del mishto que sirve para acelerar el parto, ahora el problema radica en el uso del temazcal ya que los médicos lo prohibieron por considerarlo dañino para la salud a largo plazo, debido a que provoca problemas en la presión. Sin embargo, muchas de las parteras o las mismas pacientes solicitan sean bañadas en el temazcal por ser parte de la cosmovisión, los usos y costumbres del pueblo porque eso ayuda a desinflamar la matriz y en el recién nacido evita el resfriado.

FOTO MARY 3 640x426Actualmente, el uso de la partería tradicional por la población femenina joven en edad reproductiva es muy bajo, esto debido a los programas de apoyo económico y de salud que prevalecen en el municipio como son el programa Oportunidades que ofrece el gobierno federal a mujeres de escasos recursos y el seguro popular. Dichos apoyos exigen a sus beneficiadas en estado de embarazo llevar el control prenatal con los médicos correspondientes además de que ellas mismas opinan que atender sus partos con los médicos es más confiable por la tecnología y la experiencia que ellos tienen; sin embargo, cuando él bebé se mueve o cambia de posición en los meses de desarrollo acuden con las parteras para que éstas se encarguen de acomodarlo porque los doctores, mencionaron, no hacen nada con respecto a ello.

Por otro lado, las mujeres que oscilan entre los 30 y 40 años de edad opinan que las parteras son la mejor opción “porque ellas tienen paciencia y saben esperar, en cambio los doctores, cuando no nace rápido te quieren hacer cesaría luego”, mencionó Guadalupe López en una entrevista realizada.
El argumento que proponen los doctores con respecto al uso del temazcal es que “Cuando entran en dicho temazcal no usan un buen aseo y además no se lavan con jabón” expresaron. La doctora Silvia Verónica Navarro Ferriolly del Instituto Jurisdicción Sanitaria II contó que al entrar en el temazcal podrían desarrollar infección vaginal e incluso podría alterar su menopausia durante el transcurso de su vida, y que además el calor las debilita. Es por ello que prohíben su uso.
Ahora la interrelación entre las clínicas y las parteras se ve reflejada durante la atención de las pacientes, las citas son cada jueves y martes, donde parteras y doctores las atienden. Cuando una paciente no llega a consulta, mandan a una partera para revisarla y ver si su embarazo está todo bien.

Esto con el fin de llevar un buen control de las mujeres embarazadas existentes dentro del municipio, ya que debido a la cultura muchas de ellas les da pena acudir con un médico a su revisión correspondiente por lo cual, “las parteras son distribuida por barrios y a cada una de ellas se les ha dado estetoscopios, materiales esterilizados, así es como la clínica y las parteras estamos interrelacionados”, reiteró Miguel López.

Creencias y mitos durante y después del embarazo

“Cuando la luna esté llena la mujer embarazada debe de cubrirse la cabeza con un trapo rojo para que el bebé no cambie de sexo”, “Cuando una mujer está menstruando no debe acercarse al recién nacido porque complica la cicatrización de su ombligo”, “Las mujeres desde pequeñas deben de aprender a lavar bien sus trastes, asear bien su casa y si muelen maíz lavar bien su molino para que cuando tenga hijos no nazcan con manchitas en la piel y granitos en la cabeza”, “cuando el vientre es puntiagudo será niño, si está ensanchado será niña”, “si te niegan o no comes lo que se te antoja corres el riesgo de abortar”. Éstas son algunas de las creencias y mitos que giran alrededor del embarazo, parto y durante los primeros días del recién nacido dentro del municipio de Oxchuc y quizá en muchos otros lugares.

Las creencias y los mitos son parte de la vida diaria y la cosmovisión de los diferentes grupos sociales para darle sentido a una forma de vivir y de pensar. “En los pueblos de cultura oral el mito forma parte del tejido de la memoria comunitaria y se conservan en imágenes claves que garantizan su permanencia” (Muñoz, 2004: 6), es por ello que son aceptados como verdades.

Las familias de Oxchuc en especial las mujeres embarazadas que se preocupan por el bienestar de su bebé se ven muy apegadas a estas creencias, que a pesar de no tener un sustento científico tienen un peso importante en la vida cotidiana de éstas, ya que procuran en todo lo posible seguir las indicaciones de las madres, las abuelitas y las tías, quienes son las que tienen mayor experiencia en estos asuntos.


Temazcal una alternativa después del parto

El baño de temazcal es una técnica hidroterapéutica maya que aún conservan los pueblos tseltales, especialmente las familias del municipio de Oxchuc. Para la medicina maya además de un simple baño de vapor para el aseo del cuerpo, cura males como la “entrada del frío”.

El temazcal se construía con barro y piedras en un espacio reducido para conservar el calor; su altura requiere que las personas entren agachadas.

El temazcal forma parte de la costumbre de convivencia social y familiar. Uno de los miembros se encarga de “ramear” para purificar el cuerpo de los demás, dándole golpes en la espalda, muslos y brazos o donde la persona sienta dolor con ramas que pueden ser de aguacate, palma, hierba mora o según los árboles del medio.

De acuerdo con la cosmovisión de los pueblos originarios el temazcal representa al vientre materno y forma parte de los rituales de nacimiento y purificación de la mujer en parto. En Oxchuc se cree que al utilizar el temazcal ayuda a revitalizar el cuerpo y sangre de la mujer, además de desinflamar y purificar la matriz. En el recién nacido ayuda a limpiar su pequeño cuerpo y evitar resfriados.

A pesar de la prohibición de su uso el temazcal sigue jugando un papel de vital importancia dentro de las familias oxchuqueras, en especial para las mujeres después del parto.

En la época actual en la que vivimos llena de información y avances tecnológicos, donde se ve marcada la globalización en varios aspectos culturales y tradicionales de los diferentes estratos sociales, especialmente en los pueblos originarios, la partería tradicional ha sufrido grandes cambios a lo largo del tiempo a consecuencia de diversos factores poniendo como ejemplo la posición de la mujer a la hora de dar a luz, recalcando en esto la influencia del conocimiento o saber occidental. El tema de las parteras tradicionales es quizá muy mencionado, especialmente en las zonas rurales, pero a la vez muy poco comprendido o valorado, a pesar de que estas mujeres juegan un papel importante para el cuidado de las embarazadas. Sin embargo, son muchas veces menospreciadas, sin darnos cuenta que son mujeres merecedoras de un gran respeto y motivo de orgullo porque extraer la vida o ayudar a traer al mundo a un nuevo ser no es cosa sencilla y en ello radica la importancia de conservar nuestras tradiciones.

Gómez Sántiz, B. Entrevista realizada al enfermero del Centro de Salud jurisdicción No. II de Oxchuc, Chiapas el 13 de Septiembre del 2012.
Liévano Gómez, F. Entrevista realizada a la partera tradicional de Oxchuc, el 5 de Octubre del 2012.
López Gómez, M. Entrevista realizada al enfermero del Instituto Mexicano del Seguro Social de Oxchuc, el 5 de Octubre del 2012.
Muñoz Gómez Maritza. (2004). Tzeltales. Pueblos indígenas del México contemporáneo. p : 5 (publicación en línea) extraído el 23 de octubre del 2012 desde http://www.cdi.gob.mx/dmdocuments/tzeltales.pdf.
Navarro Ferriolly, S. V. Entrevista realizada a la doctora del Centro de Salud jurisdicción No. II, el 5 de Octubre del 2012.
Sánchez Gómez, A. Entrevista realizada a la partera tradicional de Oxchuc, el 13 de Septiembre del 2012.
Sánchez López, G. Entrevista realizada a la señora originaria de Oxchuc, el 5 de Octubre del 2012.
Zepeda Hernández, M. Entrevista realizada a la partera tradicional de Oxchuc, el 5 de Octubre del 2012.

Realizadores del reportaje
Teresa del Carmen Sántiz López
María Asunción Núñez Méndez
Patricia López Díaz
Lourdes Gómez Sántiz
Vidal Santiago Cruz Giménez
Rene Iván Díaz Ibarra
Dora Lidia Hernández Gómez.
Estudiantes de la licenciatura en Comunicación Intercultural en la Universidad Intercultural de Chiapas.