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En la cima del cinismo: el Partido Verde Ecologista de México aprueba el fracking.

Escrito por ANA PAULA DE LA TORRE . Posted in Artículo

571327607Uno de los puntos más polémicos de la reforma energética que se discute en México, es la aplicación del fracking para extraer gas de lutitas. Hace unos meses, en Estados Unidos se ganó la primer demanda millonaria, que evidencia la afectación de esta técnica a la salud humana. También, se ha documentado el incremento de temblores en el norte de México, donde ya se aplica esta técnica.

 

El fracking es una forma de extracción del gas de lutitas del subsuelo. Se hace inyectando a la corteza grandes cantidades de agua dulce, mezclada con químicos, lo que origina literalmente que se fracture el subsuelo. No es descabellado creer que ante esto, la Tierra busque reestructurarse desde su capas, provocando, entre otros efectos, temblores.

En el debate de la reforma energética, el senador del Partido Verde Ecologista de México, Pablo Escudero, subió a tribuna y aludió a dos estudios científicos que avalan la técnica del fracking: un documento que escribió el científico Richard Müller, que describe el por qué cada ecologista serio debe favorecer el fracking, y otro del Centro Mario Molina: “Producción de gas y de aceite de lutitas en México”, en donde, dijo el legislador, el premio Nobel mexicano de Química habla a favor de este procedimiento.

Según Escudero, más de 50 científicos internacionales avalan la seguridad del fracking para el medio ambiente. Aunque no especificó cuáles. Lo más truculento, es que los argumentos del legislador, tienen qué ver con los efectos de gases invernadero, cuando las energías limpias podrían paliar ese problema, sin peligrar la salud del subsuelo, y malgastar monumentales cantidades de agua limpia.

Mientras los legisladores del Partido Verde Ecologista avalan el empleo del fracking, los efectos nocivos de la técnica, documentados incluso en cine, han alcanzado prestigio mundial –como nominaciones al Oscar. La técnica deberá ser aprobada en la Cámara de Diputados, pero el contubernio entre el PRI y el PVEM, va más allá de cualquier criterio ambientalista. Los juniors del verde, como se les conoce popularmente a los integrantes de este partido, históricamente, han demostrado un disfrazado interés por el medioambiente, algo que no deja de resultar paradójico o, en términos más precisos, bastante cínico.