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Mi propia compañía.

Escrito por columna. Intención / Isabel Araujo. Posted in Periodismo de Género

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¿Cuál es el miedo que puede llegar a sentir una persona para no atreverse a realizar actividades sola?

Somos pocos los “valientes” que nos atrevemos a ir sin ninguna compañía a tomar un café, al cine o a dar una vuelta por el parque.

¿Sabes? Se siente muy bien, a veces quisiera que todo el mundo lo intentara. Tener una cita consigo misma. ¿Qué mejor compañía?

Sí, siempre existen esas personas que te quedan viendo raro y hasta ponen cara de “pobrecita está solita” ¡¿Qué importa?! Esas personas no saben lo que es disfrutar de la propia compañía. Disfrutar de un delicioso café a solas y observar el mundo alrededor, de una buena película sin nadie que te quite palomitas o esté interrumpiendo por equis razón; “es bonito y está bien” dijeran por ahí en redes sociales.

Actividades que normalmente creemos no podríamos hacer sin un acompañante, ir a un concierto, incluso allí mismo podrías conocer a nuevas personas, visitar un museo, tendrías el tiempo que quieras para admirar detalladamente sin preocuparte de que la otra persona se está aburriendo, así como éstas, hay muchos ejemplos más por citar.

No hablo de egoísmo o falta de socializar o convertirse en una persona solitaria, sino de una nueva experiencia, de al menos una vez poder pasarla bien contigo misma.
Si ya lo has experimentado, entenderás cuando digo que vale la pena hacerlo más de una vez y si aún no lo has hecho, esa sensación de timidez y miedo continúan invadiéndote, atrévete, que no te importe si te ven “feo” o si te verás como una persona tonta ahí sola.

Por supuesto que las charlas con amistades no se comparan o beber algo en compañía de tu pareja o prospecto a ésta, llegan a ser lindos momentos. Pero… detente un momento y piensa, ¿cuándo te das tiempo para ti?

La mejor relación que se puede llegar a tener, es con una misma. Esto nos ayuda a mejorar relaciones con los demás, ayuda a auto-analizarnos, reflexionar sobre nuestras decisiones y sobre todo disfrutar, disfrutarnos.

Para algunas personas es necesario desconectar para volver a conectar, con todo y con todos. Yo soy una de ese tipo de personas.